Reiki Serenidad

 

Kyo Dake Wá Okoru na
Solo por hoy n o te enfades.

Kyo Dake Wá Shimpai suna
Sólo por hoy no te preocupes.

Kyo Dake Wá Kansha shite
Sólo por hoy se  agradecido.

Kyo Dake Wá Goo hage me
Sólo por hoy trabaja duro

Kyo Dake Wá Hito ni shinsetsu ni
Sólo por hoy sé  amable.

 

El Dr. Usui comprendió algunos rasgos de la naturaleza humana al intentar ayudar a los mendigos, pero al ver su fracaso se impuso un cierto número de deducciones:

•  No se adquiere en la vida ningún cambio duradero si el individuo no experimenta el deseo íntimo de tal cambio

•  La participación del individuo en el proceso de curación es algo realmente esencial.

•  Toda tentativa de ayuda debe ir acompañada de un intercambio de energía.

Partiendo de esta reflexión, el Dr. Usui estableció dos reglas fundamentales:

•  La persona debe pedir su curación. Sólo debemos tratar a quienes nos lo pidan

•  Ha de cobrarse por el tratamiento: ser deudor de un servicio prestado es una situación anormal, es necesario establecer un intercambio, sea de la clase que sea.

El Dr. Usui también descubrió que es imperativo que el terapeuta se muestre neutral ante los resultados obtenidos. No somos quienes para juzgar si los demás han obrado bien o mal. Usui concibió que una "curación prematura" podía ser la trasgresión de un proceso de vida esencial para el hombre.

Llego a la conclusión de que no era de su incumbencia curar a la humanidad, sino ayudar a cada uno a tomar a su cargo la curación de su propio ser. Usui definió un conjunto de líneas destinadas a desarrollar la conciencia y la capacidad de asumir las responsabilidades.

Toda modificación de vida implica un cambio de actitud. Tras largos años de experiencia con los mendigos, hizo suya la máxima de Cristo: "No arrojéis perlas a los puercos" o, dicho de otro modo "no malgastéis vuestro talento en quienes no lo merecen".

Sólo por hoy no te enfades

No es cuestión de decir que la Ira es mala y nos perjudica. El sentido de esta afirmación es mucho más profundo. La Ira o Enojo es una emoción que se produce cuando una situación determinada desata en nosotros viejos traumas no resueltos. En la gran mayoría de las ocasiones ni siquiera somos conscientes de esa causa interna, simplemente nos enfadamos y, si podemos, le echamos la culpa a la situación presente. Esta emoción nos conecta con una fuente inagotable de energía que queda desarmonizada por la presencia del pensamiento negativo y del trauma no resuelto, y que mal canalizada suele salir de nuestra aura como si fueran flechas dirigidas a la situación actual, pero puede canalizarse adecuadamente y de forma constructiva, por eso a veces cuando estamos enfadados es cuando nos volvemos más productivos. Por lo tanto, no hay nada malo implícito en la Ira, no es “mala” de por sí y no es algo que se haya que rechazar y censurar, sino que son oportunidades de dejar al descubierto al problema real y solucionarlo. Vale la pena meditar acerca del enojo. Como consecuencia, adquirimos más Paz. La ciencia de la Paz es la Paciencia.

Sólo por hoy no te preocupes

La Preocupación es una de las formas más comunes de Apego. Cuando nos preocupamos, nos aferramos al futuro y a los resultados probables de nuestros actos mucho antes si quiera de haber cometido esos actos. “Preocupación” significa “pre-ocupación”, es decir, ocuparse antes de tiempo. Cuando nos preocupamos, al atarnos a las probabilidades (por muy certeras que sean) nos estancamos en el presente, y si no nos podemos mover en el presente no hay futuro del cual ocuparse, porque el futuro se construye en el Ahora, no en el Apego. Eso no significa que no podamos perseguir nuestros sueños, podemos esforzarnos e intentarlo las veces que queramos, pero sin apegarse a ello o a lo que pase. Con la preocupación se pierde energía constructiva que queda dispersada y regresa al vacío, o bien queda consumida en construir un futuro negativo como respuesta a nuestros temores. El desapego nos da Libertad, Serenidad y Generosidad, y nos ayuda a combatir los miedos.

Sólo por hoy da gracias por todas las bendiciones en tu vida

“Gracia” es una palabra que invoca un don o una cualidad positiva de alguien. La frase hecha “dar las gracias” y el verbo “agradecer” emplean implícitamente esta invocación, de modo que cada vez que somos agradecidos estamos ensalzando la parte “buena” y positiva de cada persona. A medida que lo hacemos, cada vez que nos encontremos con dicha persona tendremos más facilidad para sacar a relucir esa parte suya y le ayudamos a que se identifique con esa versión más elevada de sí mismo en vez de con su Ego, y de modo retroactivo esta persona nos ayuda a nosotros a conectar con nuestra parte más elevada, de modo que a la larga también nos beneficia a nosotros. Ser agradecido es un modo de bendecir y ser bendecido al mismo tiempo.

Sólo por hoy trabaja honestamente

Esta afirmación suena a algo tedioso, difícil y sufriente. En realidad apela a una ley universal que se llama Intercambio Equivalente, la cual indica que para conseguir algo hay que dar algo a cambio que sea del mismo valor. Todo cuanto queramos recibir supone un esfuerzo, un dar, un hacer, un trabajo, que para nada tiene por qué estar relacionado con malestar, agobio y cansancio. Por lo tanto, cuando más duro trabajemos, más recibiremos. Como consecuencia, nos ayuda a ser más compasivos, pues una de las cosas que más cuesta dar es Amor, pero es lo que más nos aporta a cambio.

Sólo por hoy sé amable con los demás y contigo mismo

Parece una extensión de ser agradecidos y compasivos. Curiosamente, “amable”, del latín “amabĭlis”, significa “afable, complaciente, afectuoso”, pero también significa “digno de ser amado”. En otras palabras, al ser amables estamos cada vez más receptivos al Amor y más Amor nos llega. La amabilidad suele ser difícil porque nos obliga a ponernos en la piel del otro, a verlo como igual, a aceptar que todos tenemos el derecho de ser tratados del mismo modo, con Amor, por lo que esta afirmación nos ayuda a cultivar la humildad.

 

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