Toda modificación de vida implica un cambio de actitud. Tras largos años de experiencia con los mendigos, hizo suya la máxima de Cristo: "No arrojéis perlas a los puercos" o, dicho de otro modo "no malgastéis vuestro talento en quienes no lo merecen".
Sólo por hoy no te enfades
No es cuestión de decir que la Ira es mala y nos perjudica. El
sentido de esta afirmación es mucho más profundo. La Ira o Enojo es una emoción que se
produce cuando una situación determinada desata en nosotros viejos traumas no resueltos. En la
gran mayoría de las ocasiones ni siquiera somos conscientes de esa causa interna, simplemente
nos enfadamos y, si podemos, le echamos la culpa a la situación presente. Esta emoción nos
conecta con una fuente inagotable de energía que queda desarmonizada por la presencia del
pensamiento negativo y del trauma no resuelto, y que mal canalizada suele salir de nuestra aura
como si fueran flechas dirigidas a la situación actual, pero puede canalizarse adecuadamente y de
forma constructiva, por eso a veces cuando estamos enfadados es cuando nos volvemos más
productivos. Por lo tanto, no hay nada malo implícito en la Ira, no es “mala” de por sí y no es
algo que se haya que rechazar y censurar, sino que son oportunidades de dejar al descubierto al
problema real y solucionarlo. Vale la pena meditar acerca del enojo. Como consecuencia,
adquirimos más Paz. La ciencia de la Paz es la Paciencia.
Sólo por hoy no te preocupes
La Preocupación es una de las formas más comunes de
Apego. Cuando nos preocupamos, nos aferramos al futuro y a los resultados probables de
nuestros actos mucho antes si quiera de haber cometido esos actos. “Preocupación” significa
“pre-ocupación”, es decir, ocuparse antes de tiempo. Cuando nos preocupamos, al atarnos a las
probabilidades (por muy certeras que sean) nos estancamos en el presente, y si no nos podemos
mover en el presente no hay futuro del cual ocuparse, porque el futuro se construye en el Ahora,
no en el Apego. Eso no significa que no podamos perseguir nuestros sueños, podemos
esforzarnos e intentarlo las veces que queramos, pero sin apegarse a ello o a lo que pase. Con la
preocupación se pierde energía constructiva que queda dispersada y regresa al vacío, o bien
queda consumida en construir un futuro negativo como respuesta a nuestros temores. El
desapego nos da Libertad, Serenidad y Generosidad, y nos ayuda a combatir los miedos.
Sólo por hoy da gracias por todas las bendiciones en tu vida
“Gracia” es una palabra que invoca un don o una cualidad
positiva de alguien. La frase hecha “dar las gracias” y el verbo “agradecer” emplean
implícitamente esta invocación, de modo que cada vez que somos agradecidos estamos
ensalzando la parte “buena” y positiva de cada persona. A medida que lo hacemos, cada vez que
nos encontremos con dicha persona tendremos más facilidad para sacar a relucir esa parte suya y
le ayudamos a que se identifique con esa versión más elevada de sí mismo en vez de con su Ego,
y de modo retroactivo esta persona nos ayuda a nosotros a conectar con nuestra parte más
elevada, de modo que a la larga también nos beneficia a nosotros. Ser agradecido es un modo de
bendecir y ser bendecido al mismo tiempo.
Sólo por hoy trabaja honestamente
Esta afirmación suena a algo tedioso, difícil y sufriente. En
realidad apela a una ley universal que se llama Intercambio Equivalente, la cual indica que para
conseguir algo hay que dar algo a cambio que sea del mismo valor. Todo cuanto queramos
recibir supone un esfuerzo, un dar, un hacer, un trabajo, que para nada tiene por qué estar
relacionado con malestar, agobio y cansancio. Por lo tanto, cuando más duro trabajemos, más
recibiremos. Como consecuencia, nos ayuda a ser más compasivos, pues una de las cosas que
más cuesta dar es Amor, pero es lo que más nos aporta a cambio.
Sólo por hoy sé amable con los demás y contigo mismo
Parece una extensión de ser agradecidos y compasivos.
Curiosamente, “amable”, del latín “amabĭlis”, significa “afable, complaciente, afectuoso”, pero
también significa “digno de ser amado”. En otras palabras, al ser amables estamos cada vez más
receptivos al Amor y más Amor nos llega. La amabilidad suele ser difícil porque nos obliga a
ponernos en la piel del otro, a verlo como igual, a aceptar que todos tenemos el derecho de ser
tratados del mismo modo, con Amor, por lo que esta afirmación nos ayuda a cultivar la humildad.